Lunes, 03 de agosto de 2009

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha anulado la dimisión presentada por un trabajador en su empresa, como consecuencia del trastorno maníaco depresivo que sufría en ese momento. Al aceptar la empresa la renuncia, la Sala cree que se trata de un despido tácito y, por ende, improcedente.

 Al día siguiente de iniciar una baja laboral por un trastorno depresivo, el actor comunicó a la empresa su dimisión por motivos personales. En este sentido, el Tribunal reconoce que una de las causas de extinción del contrato de trabajo es la renuncia del trabajador, una vez la ha hecho llegar a la empresa, sin que quepa revocación alguna.

No obstante, en este caso, el trabajador presentó a primeros de mes un estado hipomaníaco como manifestación de un trastorno bipolar. Según el psiquiatra, este estado hizo que el actor perdiera el sentido de la realidad, tuviera delirios de grandeza y tuviera limitada su capacidad de juicio, “a causa de un ánimo eufórico y una corrompida estimación de las propias capacidades, con conductas de riesgo”. De esta forma, el psiquiatra entendió que la renuncia se debió a su estado psicológico, por lo que según la Sala, su voluntad estaba “viciada” y “no tenía validez ni podía producir efectos jurídicos”.

A pesar de que la empresa recibió un informe médico en el que se hizo constar que la dimisión se había producido sin estar el trabajador en plena capacidad mental, rechazó la petición de readmisión. Según la Sala, si bien el empresario no realizó ninguna manifestación unilateral de despido, limitándose a aceptar la petición de baja, “el hecho de no dejar ésta sin efecto cuando tuvo conocimiento de las circunstancias psíquicas concurrentes en el momento en que el trabajador formuló su dimisión y no readmitirlo es constitutiva de un despido tácito que ha de ser declarado improcedente”. (TSJ Cataluña, 02/02/2009, Rº 7494/2008).

Fuente: Expansión


Publicado por srr17676 @ 22:21
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